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Opinión

LA IMAGEN DE ÁNDRES LOPÉZ DE GALARAZA, UN SENTIR O UNA EXCUSA

Redacción Enfoque

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POR: ARBEY ANTONIO ARAGÓN JIMÉNEZ

Economista y graduado como contador en España, Andrés López de Galarza se traslada a la Nueva Granada con la misión de pacificar el valle de las lanzas y desarrollar una ruta más corta entre Santa Fe, Cartago, Popayán y Cali; la razón de esta encomienda se fundamentó en lo peligrosa y extensa de la ruta existente, y es él mismo, quien después fundó la ciudad de Ibagué sobre la muerte de muchos indígenas pijaos.

Es claro que todo proceso de conquista es un proceso de exterminio; para los españoles los pijaos fue un capitulo diferente, debido a que fue una de las tribus más difíciles de dominar, dada  la relación entre los Pijaos y los caribes quienes practicaban el canibalismo, ellos tenían la creencia que por consumir la sangre y el corazón del adversario serían más fuertes, esta práctica les generaba una concepción y confianza de ser más enérgicos y aguerridos.

La violencia no solo fue la única estrategia de los españoles para dominar a los pueblos indígenas, en algunos casos utilizaron la estrategia de los Romanos la cual era la persuasión hasta el punto de casarse con los nativos, pero inevitablemente cuando se impone una cultura sobre otra, se  genera un choque entre estas, y como  resultado en esa época era  la muerte.

Los españoles esclavizaron los pueblos indígenas con el objetivo de apoderase de las riquezas, en especial del oro, utilizando la esclavitud de los pueblos indígenas para trasladarlo hasta santa marta de donde salía rumbo a España, era tal su afán de apoderarse de las riquezas que en el cerro de Potosí en Bolivia sacaron tanta plata que esa cantidad alcanzaba para construir un puente entre Bolivia y la ciudad de Cádiz en España, tal magnitud de apoderamiento de las riquezas fue lograda por el sometimiento.

Todo lo anterior ocurrió en la época de la conquista donde los pueblos indígenas resistieron y lucharon para defender sus riquezas de los invasores, en ese tiempo era como se hacía. Hoy día existen otras formas de defender causas, como por ejemplo: la protesta y la resistencia, éstas  significan la oposición frente a una situación en particular pero sin agredir, porque la agresión impide la construcción de una sociedad con valores, si deseamos exaltar y dignificar el recuerdo de nuestros ancestros indígenas debemos presentar una imagen que muestre la resistencia y pujanza pijao y no como las acciones vandálicas presentadas en días pasados contra el monumento de Andrés López de Galarza, esas acciones genera un repudio generalizado por parte de la sociedad de las protestas y todo gracias al accionar vandálico y vulgar, un ejemplo claro que demuestra que se puede lograr un objetivo sin agredir y sin vulgarizar la protesta, es como las mujeres lograron el derecho al sufragio sin la necesidad de desnudar su cuerpo, o de los movimientos raciales impulsados por Martin Luther King sin la necesidad de vandalizar una ciudad.

Las acciones cívicas, consensuadas, discutidas, protestas pacíficas, movilizaciones con respeto del bien común y de los derechos de los demás son el camino para la construcción de sociedad  tolerante y con un progreso mental que lleve a un desarrollo de nuestra ciudad, es ilógico que queramos generar turismo para nuestra ciudad cuando los titulares en portales de noticias son de este calibre, y no, por ejemplo que se planea “una minga pacifica donde se proponga el cambio de esta imagen”. En lo personal planteé por redes sociales hace mas de un mes que se podía llevar a cabo una convocatoria pública impulsada por las autoridades locales o por los grupos significativos de ciudadanos que propenden por la restauración del patrimonio ancestral e inmaterial, para que artistas locales, nacionales o extranjeros expongan sus ideas, y que un jurado integrado por expertos en el tema y con el concepto de historiadores y representantes de los pueblos nativos indígenas determinen la obra que deba reemplazar la Andrés López de Galarza, pero no quemar, destruir e insultar con grafitis cargados de un horrendo desconocimiento gramatical, y muy posiblemente histórico, los monumentos que hacen parte del patrimonio de la ciudad.

Para finalizar, es importante entender que se debe respetar la obra del artista que con gran esfuerzo elaboró la imagen de Galarza, no fue él quien dio la orden de instalar la imagen, no es el quien otorgo el presupuesto, ni mucho menos fue él quien determino las acciones del conquistador o invasor, por tanto no merece que su obra, producto de su conocimiento y trabajo sea tratada de dicha forma, concurrimos en la misma idea, de ubicar la efigie de un indígena pijao removiendo la de López de Galarza, pero por las vías legales, con decoro, con acciones decentes que dignifiquen la memoria de nuestros ancestros.

Con información tomada de:

https://www.academia.edu/42036133/Historia_de_Colombia_Pa%C3%ADs_fragmentado_sociedad_dividida

Y el apoyo del profesor: Héctor Torres. Licenciado en filosofía y educación religiosa, y maestría en territorio, conflicto y cultura.