Connect with us

Opinión

Eutanasia: ¿una forma de morir dignamente?

Redacción Enfoque

Published

on

Por: Diana María Castillo Trujillo

Este caso me tocó de manera particular el corazón, y me genera muchos sinsabores. Soy una periodista criada en el Tolima, de familia paisa enamorada de mi profesión.

Un día me enteré que era una sobreviviente de la enfermedad de los implantes mamarios y digo sobreviviente porque estuve entre la vida y la muerte; hace poco tuve mi cirugía de explantacion. En redes conté mi historia y los mensajes de apoyo y aliento, no se hicieron esperar; pero hubo uno en particular que me llego al alma y fue el de Víctor Escobar; un caleño de 59 años que pide a gritos una muerte digna.

Era increíble como este hombre lleno de dificultad, angustia y desespero por su estado de salud, era quien me animaba y me daba fuerzas. Me cuestione seriamente y empecé a replantear cosas pequeñas e insignificantes que les di importancia que no valían la pena.

Siempre con una sonrisa, Víctor me escribía que valoraba inmenso mis oraciones y las de mi familia, y que esperaba pronta recuperación en mi post operatorio.

No sé qué decir al respecto sobre este tema, solo me nació contarlo, pero es admirable como él con esa fe se mantiene fuerte y reclama un derecho que para él, es alivianar su dolor físico por medio de la eutanasia.

Me genera conflicto dejar clara mi opinión al respeto y también en medio de mi dualidad como cristiana y sobreviviente de una enfermedad tan dura y compleja como es el síndrome de Asía por implantes mamarios. En mis conversaciones con Víctor, siempre hemos dejado abierta la puerta que Dios o ese Dios en quien creemos, es un Dios de milagros, donde para él es nada imposible. No puedo culparlo si su fe no llega al punto de esperar más tiempo, desea parar su dolor y sufrimiento a toda costa.

Víctor fue un luchador, manejaba tractomulas y tenía una vida tranquila, hasta cuando se vio truncada por un accidente cerebro vascular; en ese entonces trabajaba en una empresa de cementos.

Quedo en coma y todo a partir de ahí cambio. Es un hombre sumamente amable y tranquilo, muy creyente y aferrado a Dios; no reniega de su condición no se altera por nada. Él asegura que no hay nada que hacer en su complicado cuadro de salud, debido a que necesitaría un donante de pulmones y corazón al tiempo y que sea compatible.

Lleva dos años solicitando a su EPS Coomeva, que le otorguen el derecho a morir dignamente, o mejor conocido por la “Eutanasia”, un tema que genera diferentes reacciones tanto en contra como a favor, por la complejidad del mismo. No hay un solo día que Víctor no sangre por la nariz y la boca, debido al estado de gravedad de sus pulmones, es oxígeno dependiente ya que no puede respirar por sus propios medios.

Diana es su esposa, su compañera incondicional en este tortuoso camino que lo ha llevado todos estos años por su deteriorada salud. Ella afirma que si la eutanasia es la forma que él encuentra para descansar de tanto dolor, no duda en apoyarlo y acompañarlo en su proceso. Ellos ya emprendieron acciones legales para solicitar una muerte digna, siente que quienes lo juzgan, no comprenden más que él, su dolor y sufrimiento que ha tenido que padecer todo este tiempo.

El punto aquí es de reflexión, de interiorizar, ¿Qué haría usted en el lugar de Víctor?, dejando a un lado las creencias religiosas, la fe y el escozor que levanta este tipo de situaciones.

Es un tema de nunca acabar, su esposa afirma que todos los días es una lucha constante por la estabilidad de la salud de Víctor; se le baja el azúcar, se le sube, igual que la presión, siendo todos los días para ellos, un desafío sobrevivir.

Quiero agradecerle a él por su valentía, por su fe, por su testimonio, por hacer ver nuestros problemas tan mínimos y pequeños, sin dejar de ser importantes, por sus palabras de aliento en mi proceso de recuperación, por su amistad y oraciones, sea cual sea su decisión, que Dios lo acompañe y le dé la sabiduría, mientras, espero que reciba todos los cuidados y la atención médica a tiempo para amilanar tanto sufrimiento que ha padecido por años.