Connect with us

Opinión

Esa tal cuarentena no existe

Edson Daniel Restrepo - Director Enfoque

Published

on

Pauta Predial

Por: Valentina Giraldo

El pasado 25 de marzo el presidente Iván Duque Márquez, por medio del decreto 457 de 2020 ordenó el aislamiento obligatorio para todos los habitantes de la república de Colombia hasta el día 13 de abril, a fin de prevenir la propagación del virus del COVID-19. Este mismo decreto contenía 34 excepciones, entre las cuales se encontraban principalmente el sector salud, actividades relacionadas con la contención del virus y en general, aquellas actividades indispensables para el sostenimiento de la sociedad en el marco del confinamiento.

Desde que se adoptó esta medida han transcurrido más de 60 días. Sin embargo, posterior a ella se expidieron nuevos decretos que renovaban la cuarentena por 14 o 15 días, mientras a su vez, ampliaban las excepciones haciendo que paulatinamente se reactivaran más sectores.

Esa reactivación gradual tiene origen en la incapacidad del estado para garantizar mínimos de protección a sus habitantes, pues, el confinamiento hizo visibles fenómenos que han existido desde siempre en nuestro país, tales como la pobreza extrema, violencia en todas sus formas de manifestación, precariedad de nuestro sistema de salud, regiones olvidadas por el estado, corrupción y otros tantos que denotan la debilidad de nuestra organización política, económica y social, pero sobre todo, denotan la debilidad de un sistema colmado de fallas estructurales que, aunque no nacieron con el gobierno de turno, se profundizaron en él.

Así, después de más de 60 días donde el confinamiento ha sido un privilegio para aquellos que no han sido empujados por la necesidad de subsistir, el Gobierno Nacional mediante el decreto 749 de 2020 ha extendido nuevamente la cuarentena, esta vez no por 14 o 15 días, sino por un mes. Este no es un hecho al azar, ni es la forma en que nos protegen nuestros mandatarios, pues, el aludido decreto contiene 43 excepciones al aislamiento preventivo obligatorio, y lo grave no es el número de excepciones contempladas, pues, como mencionamos anteriormente, incluso el primer decreto emitido contenía un número amplio de ellas. La verdadera gravedad reviste en su contenido, donde, por ejemplo, se excluye de la regla del confinamiento a personas que realicen actividades profesionales, técnicas y de servicios en general, así como el Comercio al por mayor y al por menor, incluido el funcionamiento de centros comerciales, actividades inmobiliarias, servicios de peluquería y otras 40 situaciones que dejan como resultado un nuevo confinamiento que sólo cobija a aquellos quienes no son considerados potencialmente productivos en términos económicos como  los menores de edad y los adultos mayores.

El aislamiento preventivo obligatorio venía minimizándose gradualmente, y a partir del 1 de junio del presente año habrá cesado de forma definitiva. El Gobierno Nacional se dio el lujo de posar con una nueva cuarentena prolongada por un mes, una nueva cuarentena donde en realidad, la regla general es el regreso a las actividades productivas, y la verdadera excepción es el confinamiento.

Periodista del ámbito político administrativo y regional, con experiencia en diferentes medios de comunicación, director de Enfoque.