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Opinión

A TI QUE TE HAN LLAMADO “LOCA” POR DENUNCIAR UN ACOSO, TE DIGO: YO, SI TE CREO

Redacción Enfoque

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Abogada, Especialista en Derecho Público
Pauta Predial

Por: María del Mar Mejía Rojas

Esta columna la quiero dedicar a cada una de esas mujeres que han sido valientes y se han hecho escuchar a través de denuncias en los diferentes entes de control y medios masivos de comunicación, a ti, que te han llamado “loca”, que te han dicho que quieres dañar el buen nombre de ese docente que te acosó y te hizo sentir perseguida y humillada, a ti, que te hicieron perder la materia y ahora dicen que armas un “complot” porque haces públicos los vejámenes que contra ti como mujer se cometieron, yo te digo: YO, SI TE CREO, como sociedad no podemos seguir perpetuando la violencia contra la mujer, menos en Instituciones de Educación de los diferentes niveles.

Recientemente en diferentes medios periodísticos, se dió a conocer a la opinión pública las denuncias realizadas por estudiantes de la Universidad del Tolima, donde indican claramente que en prácticas y viajes que se dieron exclusivamente en el marco del desarrollo de una materia de sus clases de Universidad, su profesor queriendo decir que “las protegía” las acosó e incluso forcejeó para darles besos, además de solicitar una  fotografía a través de Whatsapp a una de sus estudiantes, entre otras prácticas que solo denotan violencia y desespero sexual, tal como se narró a través del portal web El Cronista.

Como si fuera poco, no solo de la Universidad del Tolima se habla, también a través del diario El Nuevo Día, se dieron a conocer denuncias de acoso en el Conservatorio de Ibagué “Amina Melendro”, estoy segura que no se mencionan los demás colegios y universidades, pero casos de abuso contra las y los estudiantes que se han quedado en la impunidad por temor a denunciar, son demasiados, ¿o no? ¿acaso no te sentiste observada alguna vez en tu colegio por tu profesor de Física o de Educación Física? ¿No notaste algún comportamiento extraño de tu profesor hacia tu amiga? Pero evidentemente jamás se dijo nada, porque “no era para tanto, solo parecía que miraba”.

Como mujer, he tenido que vivir ese cuchicheo cuando paso con un vestido ajustado cerca de un grupo de hombres, en la calle me han dicho obscenidades e incluso en distintas oportunidades pude sentir como hombres esperaban a que me levantara de mi silla para observarme el trasero, y aunque estas prácticas se han normalizado son inauditas, porque como ser humano me siento observada e incómoda, ¿no les ha pasado?, yo se que sí, aún así no decimos nada porque nos llamarán “exageradas” y que nos creemos mucho, por supuesto, negarán su comportamiento.

Lo más triste, es que estas prácticas generalizadas han venido siendo recurrentes, pero pese a que es una situación latente sigue ahí, como si todos intentaran invisibilizar algo que tiene que acabar ¡YA!

¿Cómo es posible que varias estudiantes de la Universidad del Tolima refieran haber hecho sus respectivas denuncias y más de tres años después no hayan dado contestación por parte de la Oficina de Control Interno Disciplinario de dicha Alma Máter?, acaso ¿están esperando que prescriba la acción?, ¿cuáles son esos protocolos de seguridad en las instituciones para prevenir el acoso, se han socializado e implementado? Parece que no.

¿Acaso han brindado respaldo real a las y los estudiantes?, este es el problema, en distintas oportunidades se cree que son historias inventadas porque van perdiendo la materia, pero, en mi casa siempre me enseñaron que un niño, un joven, una mujer no miente al respecto y aunque siempre habrá que conservar el principio de la buena fe, tomar medidas de prevención es lo principal.

¿Cómo es posible que incluso se rumore de casos desde el año 90 sobre el mismo docente, en la misma institución y siga sucediendo lo mismo 30 años después?

Susan Paola Gallego, Karen Perilla y Lina Méndez, YO SI LES CREO, hacer públicos los acosos permanentes es un acto de valentía que invita a más mujeres a no quedarse calladas, a saber que somos libres al igual que ellos y que merecemos respeto al igual que ellos, un docente por su posición no puede conseguir favores sexuales a cambio de notas, porque al igual que ellos, nosotras pensamos, somos inteligentes y tenemos las mismas capacidades, no debemos satisfacerlos sexualmente para conseguir un título profesional.

¡Adelante mujeres! ¡No más acosos, no más violencia! ¡YO SI LES CREO!