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Nación

37 años de su muerte, Lara Bonilla y su lucha en contra del narcotráfico

Redacción Enfoque

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Nació el 11 de agosto del año 1.946, apenas iba a cumplir 38 años, era un ministro de Justicia frentero y fue vilmente asesinado. En Enfoque lo recordamos.

Rodrigo Lara Bonilla nació en Neiva, estudió derecho en la Universidad Externado de Colombia. Años después se unió al partido Movimiento Revolucionario Liberal, fundado y dirigido por el expresidente liberal Alfonso López Michelsen.

En 1969, con 23 años de edad, fue nombrado alcalde de su ciudad natal. Ejerció cargos diplomáticos en París, para regresar a su país y tener una ascendente carrera política, siendo elegido concejal, diputado, representante a la Cámara y senador de la República para muchos, hizo la escuela política como se debe hacer.

En el año 1983, en el mes de agosto, Lara ya pertenecía al Nuevo liberalismo, movimiento político creado por Luis Carlos Galán, fue nombrado Ministro de Justicia por el presidente Belisario Betancur.

Él ya venía luchando contra los carteles de la droga, sobre con el de Medellín, que era liderado por Pablo Escobar Gaviria. Asimismo, cuestionó el puesto de suplente de la Cámara de Escobar, demostrando su vínculo con el negocio de narcóticos y la infiltración de los dineros del narcotráfico en el deporte.

Estas denuncian desencadenaron una trampa en su contra, montada por algunos políticos, narcotraficantes y periodistas quienes se veían en peligro por el gran crecimiento de Lara Bonilla en el Gobierno y sobre todo en la lucha contra el narcotráfico. El presidente Betancur mantuvo a Lara en su cargo.

Escobar intentó defenderse en su momento vinculándolo con el capo Evaristo Porras del cartel del Amazonas, pero Lara, negando el vínculo, desacreditó a Escobar destapando más sus actividades delictivas junto a Guillermo Cano Isaza, director y dueño del diario El Espectador. Escobar fue expulsado del Congreso y su visa a Estados Unidos fue cancelada.

El entonces ministro de Justicia, revivió viejos procesos penales contra Escobar y otros capos como Carlos Lehder; ordenó el decomiso de centenares de avionetas y de propiedades, que eran presuntamente utilizadas para la producción y distribución de sustancias alucinógenas, mientras en el Congreso se discutía la aprobación de la extradición.

Además, denunció la presencia de dineros de narcotraficantes en el Fútbol Profesional Colombiano.

Apenas nueve meses después de ocupar la cartera de Justicia, la noche del 30 de abril de 1984, Rodrigo Lara Bonilla fue asesinado acribillado dentro de su automóvil, un Mercedes-Benz W123 blanco placa FD 5883, en la calle 127, al norte de Bogotá, la cual posteriormente fue nombrada “avenida Rodrigo Lara Bonilla”, en su honor.

El asesinato ocurrió a manos de Iván Darío Guisado, integrante de la red de “Los Priscos”, un grupo de criminales al servicio del cartel de Medellín. El asesino viajaba como parrillero en una motocicleta Yamaha Calimatic 175cc roja conducida por Byron de Jesús Velázquez alias “Quesito”. Después de cometido el homicidio se inició la persecución de los asesinos, lo que produjo que el conductor de la moto perdiera el equilibrio y Guisado muriera automáticamente como consecuencia de la caída. Byron Velázquez fue capturado y pagó una pena de once años en prisión.

Luego de su muerte, el gobierno de Betancur aprobó de inmediato la Ley de Extradición, dando inicio a la guerra contra el narcotráfico en Colombia y la restauración del estado de sitio (el cual fue retirado dos años antes como parte de las negociaciones de paz con los grupos guerrilleros), generando una masiva militarización en Bogotá y Medellín lo que generó en los días siguientes protestas estudiantiles que terminaron en la Matanza de la Universidad Nacional.

FOTOS Y TEXTOS TOMADOS DE INTERNET