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Opinión

20 DE JULIO: REFLEXIÓN Y ORGULLO

Redacción Enfoque

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Por: Juan Pablo Manjarres Varón.

Colombia: país pluricultural, país injusto, país resiliente, país sin memoria. Colombia, país nuestro.  Hoy nos llenamos de patriotismo. Nos llenamos de mensajes fuertes para demostrar nuestro amor por la nación; que bueno sería ver ese patriotismo más seguido y que en todos los actos negativos del país lucháramos para dignificar nuestro territorio. ¡Pero no! Recordamos que Colombia es de todos cuando el tema sirve para ponerlo en un estado de WHATSAPP.

La hipocresía en nuestra sociedad casi siempre está presente. Está presente en la simple contradicción de nuestros discursos con nuestros actos. Y, he allí la razón de la hipocresía colombiana; nos encanta hablar de los buenos procesos, la defensa de los niños, de las víctimas, rechazar la intolerancia y condenar las violencias; Eso no está mal, lo jodido es que pregonamos ideas y pensamientos que nunca van a estar acordes a nuestros actos. Para ser más precisos: Mantenemos quejándonos de las medidas administrativas que se adoptan, pero nunca buscamos como contribuir a ellas. Hablamos de la construcción desde el diálogo respetuoso, pero a la mínima diferencia nos vamos a malos tratos. Hablamos de condenar las violaciones, pero somos consumidores de los contenidos pornográficos con esa clasificación. En fin, nuestra vida se resume en que somos doble moralistas.

Así mismo ha pasado en Colombia por muchos años. Escenarios distintos pero el mismo tejemaneje. Recordemos, Pablo Escobar. Una de las peores personas que existió en Colombia, mató, robó, hizo y deshizo con el país lo que se le dio la gana ¿Qué hicimos? Hacerle una novela para así inmortalizar su maravilloso legado.

Asesinan a Jaime Garzón en 1999. Ahora lo ponemos en posts y toda la vuelta, pero no practicamos su más grande enseñanza ¡Asumamos la rienda de nuestro país! Comienza el escándalo de la Parapolítica en donde se le atribuye la supuesta participación al entonces Presidente, Álvaro Uribe y nos quedamos callados, permitiendo que el tema se vaya NORMALIZANDO.

-Aprovecho para hacer un paréntesis- ¡Juemadre! Estamos normalizando las pésimas gestiones; Me disculparán, pero ya no defendamos lo indefendible. Negar la responsabilidad de Uribe por el hecho de ser presidente es absurdo, de igual forma es absurdo no reconocer que el proceso de “paz” fue un proceso chambón, y sí. Ya conocemos el discurso de “Más de 50 años de guerra” pero el sensacionalismo no nos puede seguir vendando los ojos.

Se publican irregularidades de las administraciones de Fajardo y Petro ¿Qué hacemos? Cogernos de las greñas para defender a quienes supuestamente nos representan. Ahora analicemos ¿Y si ellos no nos representan? Estaríamos siguiendo a corruptos. Hablando de corrupción, no podemos hacernos los de la vista gorda ante las prácticas indebidas de Jaramillo, Barreto, Orozco, Hurtado y Duque. Porque no le quitemos el jugo a la caña. Todos están salpicados con escándalos. Jaramillo con sus contrataciones a dedos y Duque con su ñeñepolítica.

En fin, como que nos merecemos lo que sucede en Colombia por ser tan indolentes y pendejos de seguir aplaudiendo las prácticas amañadas. Hagamos el cambio, promovamos el nuevo pensamiento. No odiemos más.

Habiendo dado como avistamiento al escenario tan podrido que estamos creando, me gustaría invitarlos a que aprovechemos que hoy es 20 de julio para que cambiemos un poco nuestra manera de actuar y pensar. Defendamos a Colombia, bien lo dice el profe Gualtero. “Nosotros somos Colombia, creámonos el cuento”.